Es común, y lo he escuchado varias veces a lo largo de las empresas en las que he trabajado, que la gente que es subnormal profunda te diga "Aquí nadie es imprescindible". Pues permitidme que os aclare de una puñetera vez que dicha afirmación es rotundamente falsa, puta mentira, vamos; yo mismo he visto cerrar empresas cuando el tío que le echaba más cojones se ha largado; o incluso he visto departamentos funcionando como el putísimo culo cuando han echado a la persona que más se implicaba, luego pusieron tres inútiles en su lugar y ni aun así sacaban la faena. Total, que la lapidaria frase esa de que nadie es imprescindible es una artimaña de mierda para lastrar vuestra autoestima... pero con vosotros eso ya no debe funcionar porque ahora sabéis, ya que os lo he dicho antes, que no es más que una vulgar falacia.
El viernes lo comentaba con Viru y el sábado lo comenté también con Fernando, lo de que la mayoría de la gente es una completa pérdida de tiempo y lo muy difícil que es encontrar en un pueblo habitado mayormente por canis y garrulas de mierda una sola persona con la que puedas compartir afinidad en cuanto a sensibilidad; o que tenga un mínimo de inquietudes intelectuales o gustos similares en cuanto a música, libros, videojuegos, etc. Estamos de acuerdo en que la gente que no es apasionada, o que son aburridos de cojones, es la que podríamos decir que sí es prescindible... pero por fortuna no todos somos así y tenemos que buscarnos entre nosotros como si fuésemos los inmortales. Las amistades valiosas, las que merece la pena cultivar y preservar porque te colman de motivación o sacian tu necesidad de nuevos conocimientos, tienen un peso incalculable al que solo llegamos a dar su verdadera valía precisamente cuando las perdemos. Además, y como ya os decía, las cosas no tienen valor si no las compartes.
Precisamente se lo comenté a Viru: Con Jaime teníamos el acuerdo que cuando nos hiciéramos ricos y famosos (él solo quería ser rico) alquilaríamos un avión con una pancarta que pusiera simplemente: "LO ESTAMOS PETANDO". También queríamos desplegar una lona gigantesca que ocupase toda la fachada de El corte inglés con el logo de Condiloma ediciones en plan las esvásticas de la cancillería del Reich solo por darnos el gusto de asustar a la gente. Me he quedado solo en esto y claro, sigo con lo de los libros y tal pero sin más intención que la de divertirme a mi manera, en mi claustro, puesto que ya ni me interesa hacerme famoso -porque las personas que me parecen interesantes ya las conozco o ellas me conocen a mí- y lo de hacerme rico tampoco me interesa en absoluto porque mis caprichos son muy baratos y tampoco me motiva que me taladren el culo los travestis, les he pillado mucho asco últimamente la verdad jajajajaja.
Ya lo había advertido hace meses, me veo sumido en una fase de profundo cambio en que las cosas que antes me parecían metas lejanas, en la lontananza del horizonte, ahora han dejado ya de serlo y, claro, ¿A dónde debe dirigirse uno cuando ya ha llegado a donde quería?
¿A caso debo buscar nuevos horizontes?
Pero ¿Para qué?
-R-




