Esta vez no sé por donde comenzar, aunque bien podría decirse que en realidad estoy terminando :D Cuando Brian, en La vida de Brian, colgado en la cruz pregunta a los ladrones por el sentido de la vida, ellos le contestan sonrientes que el sentido de la vida es disfrutar de ella. Y tienen razón, pero dentro de la fauna social de los mortales debemos tener presente que nosotros (los hiperbóreos xd) los hipersensibles estamos llamados a dar con respuestas que para el resto están fuera de su alcance.
Quien ha leído Maricones del espacio con atención es capaz de reconocer el sustrato existencialista que se esconde tras los relatos ridículos y las situaciones vergonzantes. En efecto, hay un sentido de búsqueda... y se supone que para cuando la trama desemboque en su final se debe hallar la respuesta a lo que solo nosotros, los que estamos llamados a jugar a la vida en nivel hardest, andamos buscando desesperadamente desde que tenemos uso de razón o desde que atravesamos angustiosamente la noche oscura del alma.
"El chamán no está interesado en definir su papel en la sociedad, está más interesado en perseguir sus propias fantasías." (ya lo había puesto anteriormente)
Sobre los chamanes he leído que eran elegidos por la tribu y que se suponían fáciles de reconocer porque ya desde su juventud vivían un proceso de transformación asociado a una terrible angustia que les llevaba a convertirse en brujos, en los que guiaban el destino de sus congéneres porque recibían la iluminación por parte de los dioses a los que ellos adoraban. Al igual que los griegos usaban el cornezuelo de centeno (pre-LSD) en el oráculo de Delfos para tener visiones que les permitiesen guiar su vida, los chamanes eran los entes hipersensibles impulsados en la búsqueda de respuestas acerca de la propia existencia y de su misión. Estos, una vez eran reconocidos, serían instruidos por sus ascendentes, aquellos quienes preservaban los conocimientos ocultos sobre ungüentos sanadores, sustancias psicoactivas y demás.
Puedes preguntar a Bobby Dylan, a los Beatles, a Timothy Leary pero tampoco te podrán ayudar. Es un camino de búsqueda constante hasta que por fin, en el contexto más inverosímil, encuentras la otra mitad de tu alma. Ésta te ofrece el reflejo perfecto, te ayuda a admirarte, a quererte de verdad y también a odiar tus malos hábitos o a despreciar tu parte oscura como si fuese la misma gangrena que debes extirpar de tu cuerpo. Frente al espejo no hay máscaras que valgan, es una de las pruebas más duras a las que nadie deba enfrentarse puesto que por lo general la gente huye de sí misma escondiéndose tras la televisión, las ideologías, los vicios o las excusas. Es por ello por lo que lo considero un verdadero final catártico. No puedes huir de ti mismo y es entonces, cuando te encuentras, el momento que tanto ansiabas alcanzar sin saberlo: Llega por fin la calma, el sosiego y la verdadera paz interior. Ahora ya sabes dónde está, aunque tan solo coincidáis por un breve espacio de tiempo que por mucho que se prolongue siempre te va a saber a poco. Sin embargo, es suficiente para devolverle el sentido a tu vida, lo mismo que los cuatro días que vivieron Francesca Johnson y Robert Kincaid.
La hipersensibilidad te obliga a afrontar la vida en su transcurrir más arduo y difícil. Desde luego que se pasa francamente mal y muchos son los que caen por el camino. Sin embargo, al encontrarse, al alcanzar la ansiada línea de meta, uno se descarga de todo el peso acarreado durante tantos años como cuando Sísifo llegaba a la cumbre y soltaba la roca ladera abajo. Es un tsunami de oxitocina que te llena el alma como un vaso hasta que colma. No creo que pueda expresarlo mucho mejor.
Eso es lo que os quería contar... y ahora deberé extrapolarlo a las aventuras de Polla Pesebre en el que será el último de nuestros títulos. No sin antes haber recorrido el camino de la demigrancia absoluta, ese que tanto os gusta, en "Polla Pesebre contra los travestis", jajajaja.
¿Bueno qué? ¿Qué os pareció Torrente presidente? Me flipa que la gente saliese fascinada del cine y que la gran mayoría de los comentarios sobre la película elogien la capacidad de Santiago para poner en cartelera una película de humor tan zafio, sin filtro ninguno y sin temor a la cancelación por mear fuera de tiesto. Lo celebro de veras, yo me lo pasé muy bien. Lo cierto es que algo sí que se nota que el director se nos ha hecho mayor y que se cuida de llevar la incorrección al extremo porque, bueno, porque incluso sus hijas participan en la película. Quiero decir, en estos tiempos en los que vivimos sometidos siempre al escrutinio y la opinión de la generación de cristal incluso un José Luis Torrente a medio gas es capaz de despertar la simpatía de la gente que echa de menos aquellos años en los que decíamos burradas sin importar ofender o herir la sensibilidad del respetable. Es por ello por lo que en las redes dicen que ésta sí es una digna secuela después de Torrente 2 y concuerdo totalmente con dicha opinión.Sí, a mí me sobrevino una mezcla de felicidad y de nostalgia. La verdad sea dicha, primero porque muchos de los personajes que aparecen ya tienen una edad y se les nota. El que está hecho un chaval es Cañita Brava, joder, por él no pasa el tiempo.
Que el cine, la televisión y las redes sociales están secuestradas por el filtro de lo políticamente correcto no es nada nuevo, es por ello por lo que me alegro mucho de haber abandonado esas formas de entretenimiento en pos de dedicar mi tiempo libre a leer y a escribir.
Es maravilloso que los libros que me interesan los pueda conseguir en Todocolección por menos de 3€ y también es un privilegio poder disfrutar en los libros de un espacio que no está sometido a la moralina recalcitrante que impera en los medios. Todavía recuerdo cuando grabamos el podcast de "Las once mil vergas" de Apollinaire, que si los oyentes de Viruete llegasen a leer el libro saldrían aterrados como cuando eras adolescente y te ponías por primera vez el disco Horrified de los Repulsion o alguno de los primeros de Cannibal Corpse, jajaja.
Con sinceridad os lo digo, durante mucho tiempo he tratado de poner nuestros libros y nuestra particular forma de entender el humor en manos del populacho, que sin duda alguna no está para nada interesado en leer y ni mucho menos está interesado en conocer lo que entraña nuestra propuesta editorial (sí, pluralizo). Antes me parecía frustrante llegar al 23 de abril, día internacional del libro, siendo ninguneados por completo cuando en realidad somos un soplo de aire fresco en el panorama literario. Hoy comprendo y celebro estar al margen de esa casta que desdeño, pues estar del mismo lado que el resto de publicaciones sería estar en un saco donde todo pierde su prestigio y exclusividad. En vez de letra eres un número, una cantidad, un precio... y eso me resulta decididamente patético pues es justo lo contrario de lo que nosotros pretendemos para nuestros títulos. Lo he comprobado: La gente que recibe un Elvemon, un Mackauliz o un Manual del buen putero sin conocerlos de nada los atesora como un bien preciado, con la exclusividad que merecen.
Los acólitos del blog sabéis que cada año preparo un plan de promoción; este año no lo haré. También que siempre estoy pergeñando estrategias de mercadotecnia y todo eso para darnos a conocer; este año tampoco lo haré.
Lo leía ayer en un blog y me hizo comprender: "No es el amor lo que duele, sino las expectativas".
Nuestro enemigo no son los factores externos, sino nuestras propias expectativas. Jaime y yo recorrimos juntos un camino que a mí en particular me tuvo muy obstinado con llegar a la meta; muy inmerso en conseguir dar con la clave para llegar a lo que yo llamo "Reach" como el álbum de los Snuff. Estos días de calma, en los que ya no echo de menos porque comprendo que todo está integrado dentro de mí, llego a la conclusión que el sueño compartido no era la finalidad sino el motor para recorrer un camino juntos en el que nos lo pasamos tan bien :)
El viernes pasado hice unos cuantos envíos; Ramón, el de Correos, se alegró mucho de volver a verme después de tantos meses sin saber de mí.
Y es que hoy por hoy parece que ya nadie lo recuerda: Una vez llegamos a comienzos de los '90 el punk resurgió del destierro al que fue enviado. Para el punk rock los años '80 no fueron ninguna bicoca, en aquella época se ninguneó a Ramones; Sex pistols ya no existían como tal; los Cockney rejects se habían pasado al heavy e incluso los Exploited tuvieron que reinventarse para sacar su rollo crossover-thrash. El new wave se comía el panorama popero y tal pero... ¿Alguien se acuerda de por qué los '80 fueron la década del hard rock?
Pues la respuesta es sencilla: por Bon Scott.
Para quienes crecimos en los ochenta no concebíamos otro cantante para AC/DC que no fuera Brian Johnson, su timbre de voz tan característico, el glorioso AC/DC LIVE y bueno, debo decir que a mí en particular me llegaron en la época del The razors edge y Ballbreaker... Pero entonces era cuando te ponías a rebuscar y te preguntabas porqué los más mayores defendían a capa y espada la época pretérita con el anterior cantante.
Mucho antes de la llegada de Brian Johnson, incluso antes que llegase Bon Scott,AC/DC habían tenido un primer cantante, pero con él sonaban a Glam... hasta que el chofer de su furgoneta, un pavo que conducía como un puto loco, hizo una audición para ser el nuevo cantante del grupo. Desde el primer momento Bon Scott fue el líder definitivo para la banda, como caído del cielo. No solo por su actitud chulesca sobre el escenario, el carisma que desprendía con su brillante sonrisa y la energía con la que hacía restallar al grupo en cada actuación. Bonnie tenía un destino trazado, él hablaba de su vida en las canciones y además tenía una misión: Ser una estrella del rock, a lo grande... pero era un trecho largo si de verdad quería petarlo.
Deléitame con tu sonrisa
Marrullero y conflictivo desde su juventud, estuvo en varios grupos (No me acuerdo de los nombres, Fraternity era uno) hasta que encajó como un guante con la banda de los hermanos Young. El empeño en su cometido les llevó a una ascensión que fue meteórica, un trabajo verdaderamente arduo llevar el hard rock hasta los primeros puestos de las listas de éxitos. Si Metallica o Guns & roses lograron petarlo ya con su primer trabajo fue solo gracias a que Bon Scott había asfaltado previamente el camino, pues puso el género de moda justo después de fallecer a comienzos de 1980.
Dicen por ahí que el disco de rock más vendido de la historia no es de los Beatles ni de los Rollings, el disco más vendido es Back in black y desde luego que no es de extrañar. Repasando la discografía de AC/DC desde el primer disco hasta el póstumo de Bon Scott podemos ver la progresión y la paulatina mejora que se va haciendo cada vez más y más patente; al comienzo era el sonido; después fue la agresividad; por último fue el virtuosismo... y luego todo a la vez. Highway to Hell fue un himno y el pistoletazo de salida a la era del rock de los '80, todo lo que vino después fue una autopista al infierno cementada desde Australia.
Cuentan por ahí la anécdota de que un tío se le acercó haciéndose el gracioso y le preguntó si él era AC o DC. Entonces el marrullero le respondía algo tal que: "¡Soy el puto rayo de en medio, gilipollas!" justo antes de propinarle un puñetazo en la cara. Si veis en Youtube vídeos de las actuaciones del grupo os daréis cuenta de que Bon Scott estuvo ahí antes que nadie, a pecho descubierto, con los pantalones rotos y absolutamente todo se la sudaba.
Viéndolo en perspectiva, tan solo les llevaría 4 años alcanzar la cima (desde el 75 al 79) pero el ansia de Bonnie por llegar a la cumbre era tal que se le comía la angustia, Ain't no fun (Waiting round to be a millionaire) que decía ya en su segundo disco. Si una cosa podemos sacar en claro es que puso todo su empeño y no cejó hasta conseguirlo. Sucede que para cuando AC/DC alcanzaron el éxito, que por suerte pudo disfrutar durante un breve tiempo hasta su muerte, Bon Scott ya se había aburrido de su vida en la carretera como forajido del rock. En el documental que hicieron hace algunos años sus allegados contaban que ya para cuando había logrado su objetivo se apagó su llama; se había vuelto algo sobrio y taciturno, por lo visto quería regresar a su tierra para comprarse una casa cerca de sus padres y formar una familia. Todos los demás miembros del grupo vivían en pareja menos él, que seguía llevando el estilo de vida que reivindicaba en sus canciones... pero que había terminado por aborrecer.
Al igual que sucedió con Jimi Hendrix, morir ahogado con su propio vómito le dejó aparcado en un limbo de mediocridad y no fue hasta años más tarde cuando volvió a ser reivindicado por las generaciones posteriores.
Lo que no debe pasarse por alto es la fuerza de Bon Scott y cómo logró alzarse sobre todos los demás con su voluntad inquebrantable. El ojo del tigre, el triunfo de la voluntad, el poder de conseguir lo que te propones cuando toda tu energía vital se canaliza hacia ello.
¡Menudos cobardes de mierda! Ayer me enteré que el pasado jueves 26 estrenaron un programa de Dani Rovira llamado "Al margen de todo" (de la audiencia incluso) donde apareció el reportaje sobre la Cutrecon y sí, lo habéis adivinado, mi actuación abrasiva y huracanada no debió pasar el filtro de la censura establecida por el orden moral, que ahora está en manos de otros perros pero con los mismos collares. Eso sí, no veas cómo se rieron, al momento ya me estaban entregando el documento de cesión de imagen para que lo firmase. Señal de que cabalgamos.
No por ello hemos pasado desapercibidos (Sí, pluralizo) pues llevo toda la semana recibiendo muchísimas visitas a nuestra página web y a nuestro blog; además, el grueso de las visitas se concentran casi todas en España, cosa que otras veces sucedía que llegaban de EEUU, Alemania o Singapur :roto2: Así pues, las visitas por fin se contabilizan como útiles. Esto lo comentábamos siempre con Jaime, pues algunas veces habíamos recibido 5.000 visitas de golpe pero que venían de lugares remotos del planeta.
A estas alturas de la película estoy más que acostumbrado al rechazo, de hecho casi podría decirse que es el lugar donde me encuentro más a gusto y confortable. He vuelto a Foroparalelo, el foro que me vio crecer, pues es allí donde el grueso de los rechazados sociales se concentran y, cómo no, es el lugar donde habito de forma asidua. Sí, tengo cuenta en Forocoches y también en Shurmanos... pero para mí no tienen el mismo encanto, no voy a dejar de ser lo que soy solo por agradar al gusto del respetable. Ya sabéis, o podréis haber intuido, que eso no va conmigo.
Esta nimia reflexión me trae ahora recuerdos de un diálogo de Robert Kincaid, el personaje masculino del libro Los puentes de Madison County interpretado muy gloriosamente, pues de aquellas fue inesperado y sorprendente, por Clint Eastwood en la gran pantalla. Ya, me vais a decir lo del hombre blandengue y toda esa mierda, pero es que vi esa película hace años y da la casualidad que esa parte no la olvido. A decir verdad no recuerdo si este fragmento aparecía en el libro (Sí, luego lo leí) o en la peli:
En resumidas cuentas, venía a decir que él como fotógrafo tenía una forma de hacer las cosas y de tomar las imágenes que no siempre eran del agrado de sus jefes... por no decir que prácticamente nunca lo eran, jajaja. Sin embargo, su conciencia personal, su espíritu y su poesía venían recogidas en esas imágenes, un privilegio al que él no pensaba renunciar. Todo esto viene a coalición con la frase de la protagonista, que la copio aquí porque no recordaba cómo era exactamente, pero que creo que es de vital importancia rescatar: "Cuando uno se hace mayor, los temores se apaciguan y lo que realmente se hace cada vez más importante es que te conozcan. Que te conozcan por todo lo que has sido durante esta breve estancia ¡Qué triste me parece abandonar este mundo sin que aquellos a quienes más quieres sepan realmente quién eras!
Imagino que comprenderéis con creces que este pequeño momento de introspección viene derivado de la pérdida, de los meses ulteriores en los que he hecho todo lo posible por dar a conocer las bondades de mi amigo a quienes tenían su puzzle incompleto. También porque el día de hoy es, y será, para mí muy especial, entre otras cosas porque esta tarde tengo visita con el psicólogo a ver si tras nuestra charla tiene a bien dar por concluido el proceso de duelo.
Lo que voy a echar de menos son las drogas, joder, el Citalopram ese es pura ambrosía, gloria bendita jajajajaja. Tendré que volver a los tripis.
Pues eso, tal como reza el título de este post, cuando por fin pensabas que estarías a salvo... ¡Toma, más Maricones del espacio! :Facepalm:
La semana pasada mi buena amiga Lucía de la ya extinta Libros de Autoengaño tuvo a bien mandarnos (Sí, pluralizo) dos cajas más con cincuenta o sesenta ejemplares de nuestros libros que se le habían quedado en el almacén. Por lo visto las tenía en su casa y como a su marido le estorbará tener por ahí publicaciones sobre extraterrestres homosexuales nos las envió por correo para ver si da la bonita casualidad de que repetimos la gesta de la Cutrecon o algo, jajaja. Que lo dudo, ¿eh? Pero bueno, ahí vuelvo a tener mandanga de la buena para quitarme de encima. Es que es como una puta maldición, joder.
Y bueno, hoy por fin me he decidido a hacer algo de limpieza a los asuntos de nuestra editorial. He modificado nuestra página web (Sí, pluralizo) para que no aparezcan las RRSS de Facebook, ni Instagram ni Twitter, total de eso se encargaba Jaime y yo la verdad que paso muchísimo. Lo único que he dejado es el enlace a nuestro vídeo, el que grabamos para promocionarnos allá por 2012 o así. Sí, el que parecemos terroristas pero en plan tope de cutre.
Total, que tengo otra vez el mismo problema sobre la mesa: ¿Qué cojones hago yo con tantos libros que me sobran? ¿Dónde está el hombre que tenga un plan? Pensaba que ya me había quitado toda la morralla de encima y ahora me vuelven a crecer los enanos...
En fin, los tendré en el maletero del coche como de costumbre y de nuevo dejaré que sea la providencia quien se encargue de su destino. Puede que no me los hayan mandado por casualidad ¿verdad?
Bueno, me dejaré sorprender. Y ya sabéis, si queréis uno: correos@condiloma.es
Bien queridos pajilleros alopécicos ridículos, súcubos malignos del inframundo lovecraftiano y demás gentuza pordiosera así en general. No quisiera desaprovechar el espacio que me sigue brindando este blog para dejar constancia de la entrevista que nos grabó Víctor de Frikeame (Sí, pluralizo) en la que tuve oportunidad de condensar nuestra particular aventura editorial en una atropellada y trepidante intervención de seis minutos.
Creo que no me dejé absolutamente nada en el tintero, y es que tal vez fuera fruto de mezclar el citalopram con la cerveza Mahou pero juraría, y lo digo muy en serio, que en los maravillosos días que vivimos en Madrid Jaime estuvo siempre conmigo. ¿Por qué si no pude interpretar Melendi el asqueroso para RTVE? ¿Cómo explicaríais que me sacaran al escenario de la Cutrecon a cantar Cacamán para el respetable? ¿Por qué sucedió todo como en un bonito sueño, igual que nos ocurría cuando estábamos juntos? La respuesta es muy sencilla: Porque estábamos juntos ^^ Por él brindamos con Umeshu; por él tuvimos una experiencia tan amable y familiar; por él nos reímos tanto y por él volvimos con las maletas vacías, el corazón contento y llenos de alegría. Y sin pisar un Fosters, ojo.
Muchos son los que se apenan cuando llegan a la conclusión de que Condiloma ediciones va a dejar de existir en cuanto nos ha dejado Jaime... Pero él y yo teníamos un pacto, como el de los Peces del infierno del abuelo Simpson. Se suponía que el que quedase vivo se quedaría con todo el patrimonio y los pingües beneficios de la gloriosa editorial, jajaja. El pacto fue virando con los días, como era de esperar, y cuando faltó Jaime yo prometí deshacerme de todos los ejemplares que nos sobrasen, así como de no volver a publicar los libros que sacamos juntos. Es el final de la tercera etapa, sí, pero ello no significa que no vaya a haber una cuarta :D Por él, por las risas y por la gente que piensa que esto se ha acabado.
Sí, de sobras sabéis que tenía un nuevo libro en camino. Y sí, seguramente los que os seguís interesando por nuestras publicaciones sabréis que mi intención era terminar con la excelsa saga por todos conocida como Maricones del espacio dentro de un par de títulos más... Pues bien, quiero que tengáis la confianza que Condiloma ediciones continuará, siendo una isla maravillosa como nos dijo Pablo Alonso Mastro :)
Mantendré el dominio, mantendré el blog y seguiré generándome dopaminas sanas a través de los relatos demigrantes. No confío que la racha de publicar a escritores como @Elvemon, @Mackauliz y @Conan se vuelva a repetir, porque desde luego eran los autores más tochos que ha parido el internet patrio, pero ahí seguiré a la busca de nuevos talentos que solo puedan tener cabida en nuestro particular espacio de vulgaridad y horripilancia.
Así pues, gracias totales, encantadores que habitáis entre los arcos.
Distinguidos escombros sociales que seguís adentrándoos en nuestro miserable espacio de demigrancia infecta y abusiva. La semana pasada tuvimos el muy honroso placer de ser invitados por la dirección del festival a participar del evento por todos conocido como Cutrecon en su quinceava edición.
Tal como viene siendo la costumbre, y una vez más llevados por la fuerza esa que algunos de vosotros llamáis destino, cinco jinetes con una misión tuvimos la posibilidad de desarrollar todo el poder de Condiloma ediciones ante un vasto público que nos acogió con los brazos en jarra y preguntándose: ¿Pero vosotros qué cojones venís a hacer aquí, subnormales de mierda?
Pues hicimos lo que teníamos que hacer: Divertirnos de la hostia. Durante tres días consecutivos repartimos libros gratis entre el respetable; toqué canciones demigrantes sin parar; grabé una canción ofensiva para RTVE; compartí escenario con uno de los invitados del evento para tocar Cacamán ante un publico verdaderamente entregado y, por último, me hicieron una emotiva entrevista para el canal de Youtube Frikeame en la que pude explicar ampliamente a su audiencia en qué consistió Condiloma ediciones y por qué daba ya el proyecto por concluido.
Estoy seguro de que si hubiese ido con Jaime a la Cutrecon él hubiera estado orgulloso del trabajo que hicimos entre todos: Nos dimos a conocer; hicimos regalos para sus amigos y les arropamos; hice el imbécil lo que no está escrito; hicimos colegas de verdad; nos descojonamos de la hostia, tanto que nos dolía el abdomen sin parar; le vacilé a los engreídos de mierda e hicimos reír a cuantos se acercaban a conocer en qué consistía lo que nosotros un día quisimos llamar Condiloma ediciones.
Mención especial también para el reencuentro con Lucía, nuestra buena amiga en Libros de autoengaño y Librería Ovni. El bonito gesto de Lucía fue hacernos chapas e imanes con la imagen más sonriente de Jaime para que las pudiésemos regalar entre sus amigos más cercanos. Aprovecho para agradecerles sentidamente, si es que llegasen alguna vez a leer esta entrada del blog, el que nos invitasen al festival con pases VIP y con estancia en el colegio mayor de la complutense. Quisimos corresponder su generosidad siendo generosos a su vez con el público del evento, porque las cosas no tienen valor si no las compartes.
Y qué más podría añadir... Bueno, aquí os pongo el vídeo del momento en que salí al escenario acompañado de nuestro buen amigo Juan Carlos para cantar Cacamán, la canción que compusimos a medias Jaime y yo y que tuve a bien dedicar a uno de nuestros anfitriones que no fue otro que Carlos Palencia. Debió surtir efecto porque luego Juan nos decía que la iba canturreando todo el tiempo, la verdad que es pegadiza jajaja.
Y aquí os dejo otro momento en que me sobró polla para vacilarle al monologuista ese cuyo nombre ahora mismo no recuerdo pero que me dio la maravillosa oportunidad de interpretar una de las mejores versiones que habré grabado de la canción "Melendi el asqueroso". Dentro de cámara fuimos bastante toscos el uno con el otro pero debo decir que fuera de ellas me pareció buen tipo. En serio, era algo de David o Daniel, tengo que preguntarle a Cristina porque de verdad que no me acuerdo. Llevo demasiado tiempo sin tele ni RRSS.
Por último, y no por ello menos importante, recordaros lo que os decía sobre ésta, la entrada nº 500 del Blog nefasto: Tenía la corazonada de que cuando cumpliese 45 años, y llegase a esta entrada número quinientos, todo iba a cambiar para Condiloma ediciones... Y vaya si lo ha hecho, aunque desde luego no de la forma que esperábamos Jaime y yo.
Mantendré la página web para honrar su memoria y nuestras risas... pero no volveré a imprimir nuestros libros nunca más. Los afortunados que pudisteis llevaros un pedacito de Condiloma sois los que de verdad os lo merecíais, es decir: los que de verdad le tenías cariño y le jaleabais sus videos entre película y película.
Me siento muy agradecido y aliviado, por haber podido cumplir con mi última promesa. Todo aconteció como si hubiese sido un sueño, de hecho a nuestro regreso parecía que tan solo hubiese pasado un momento entre que partimos hacia Madrid y regresábamos el último día.
Pues bueno chablalses, ya se verá qué es lo que nos depara el futuro ¿verdad? Prometo regresar cuando tenga oportunidad de terminar los dos libros que concluirían con la saga Maricones del espacio, pero eso ya lo dejamos en manos de la providencia.
Abrazzers y, sobre todo, gracias totales.
PD: Y gracias también a Alberto por la cerveza, me sentó de puta madre jajaja.