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miércoles, 18 de marzo de 2026

NUESTROS LIBROS, COMO ÚLTIMO REDUCTO DE LIBERTAD - ODIATI E FIERI

¿Bueno qué? ¿Qué os pareció Torrente presidente? Me flipa que la gente saliese fascinada del cine y que la gran mayoría de los comentarios sobre la película elogien la capacidad de Santiago para poner en cartelera una película de humor tan zafio, sin filtro ninguno y sin temor a la cancelación por mear fuera de tiesto. Lo celebro de veras, yo me lo pasé muy bien. Lo cierto es que algo sí que se nota que el director se nos ha hecho mayor y que se cuida de llevar la incorrección al extremo porque, bueno, porque incluso sus hijas participan en la película. Quiero decir, en estos tiempos en los que vivimos sometidos siempre al escrutinio y la opinión de la generación de cristal incluso un José Luis Torrente a medio gas es capaz de despertar la simpatía de la gente que echa de menos aquellos años en los que decíamos burradas sin importar ofender o herir la sensibilidad del respetable. Es por ello por lo que en las redes dicen que ésta sí es una digna secuela después de Torrente 2 y concuerdo totalmente con dicha opinión. Sí, a mí me sobrevino una mezcla de felicidad y de nostalgia. La verdad sea dicha, primero porque muchos de los personajes que aparecen ya tienen una edad y se les nota. El que está hecho un chaval es Cañita Brava, joder, por él no pasa el tiempo. 


Que el cine, la televisión y las redes sociales están secuestradas por el filtro de lo políticamente correcto no es nada nuevo, es por ello por lo que me alegro mucho de haber abandonado esas formas de entretenimiento en pos de dedicar mi tiempo libre a leer y a escribir. 

Es maravilloso que los libros que me interesan los pueda conseguir en Todocolección por menos de 3€ y también es un privilegio poder disfrutar en los libros de un espacio que no está sometido a la moralina recalcitrante que impera en los medios. Todavía recuerdo cuando grabamos el podcast de "Las once mil vergas" de Apollinaire, que si los oyentes de Viruete llegasen a leer el libro saldrían aterrados como cuando eras adolescente y te ponías por primera vez el disco Horrified de los Repulsion o alguno de los primeros de Cannibal Corpse, jajaja.

Con sinceridad os lo digo, durante mucho tiempo he tratado de poner nuestros libros y nuestra particular forma de entender el humor en manos del populacho, que sin duda alguna no está para nada interesado en leer y ni mucho menos está interesado en conocer lo que entraña nuestra propuesta editorial (sí, pluralizo). Antes me parecía frustrante llegar al 23 de abril, día internacional del libro, siendo ninguneados por completo cuando en realidad somos un soplo de aire fresco en el panorama literario. Hoy comprendo y celebro estar al margen de esa casta que desdeño, pues estar del mismo lado que el resto de publicaciones sería estar en un saco donde todo pierde su prestigio y exclusividad. En vez de letra eres un número, una cantidad, un precio... y eso me resulta decididamente patético pues es justo lo contrario de lo que nosotros pretendemos para nuestros títulos. Lo he comprobado: La gente que recibe un Elvemon, un Mackauliz o un Manual del buen putero sin conocerlos de nada los atesora como un bien preciado, con la exclusividad que merecen.


Los acólitos del blog sabéis que cada año preparo un plan de promoción; este año no lo haré. También que siempre estoy pergeñando estrategias de mercadotecnia y todo eso para darnos a conocer; este año tampoco lo haré. 

Lo leía ayer en un blog y me hizo comprender: "No es el amor lo que duele, sino las expectativas"

Nuestro enemigo no son los factores externos, sino nuestras propias expectativas. Jaime y yo recorrimos juntos un camino que a mí en particular me tuvo muy obstinado con llegar a la meta; muy inmerso en conseguir dar con la clave para llegar a lo que yo llamo "Reach" como el álbum de los Snuff. Estos días de calma, en los que ya no echo de menos porque comprendo que todo está integrado dentro de mí, llego a la conclusión que el sueño compartido no era la finalidad sino el motor para recorrer un camino juntos en el que nos lo pasamos tan bien :)

El viernes pasado hice unos cuantos envíos; Ramón, el de Correos, se alegró mucho de volver a verme después de tantos meses sin saber de mí. 

Todo regresa apaciblemente a su cauce.
Lo tengo claro, esto ya es para siempre ^^

-R-