martes, 27 de marzo de 2018

¿GAMER? ¡TÚ LO QUE ERES UN SOPLAPOLLAS! - FESTIVAL DE LAPOS CON BEAVIS AND BUTT-HEAD

El gilipollas de mi vecino de arriba, además de haberse puesto una cinta de correr en la habitación para hacer deporte a deshoras, se pega las tardes jugando a la play. Ya sabéis, esos juegos anodinos e interminables que tienen tantísimas posibilidades que no sirven más que para robarte tiempo de tu vida real.
El otro día me asomé al balcón y cuando el muy imbécil pasó por debajo estuve tan tentado de soltarle un lapo que, bueno, que acabé haciéndolo irremediablemente, jajaja. No vayáis a pensar que le escupí a bocajarro, no. Esperé a que estuviera de espaldas y luego le solté un pollo de esos que son mayormente saliva. Con tanta precisión se lo eché (tengo casi 30 años de experiencia) que le fue a caer como una medalla en pleno centro de la espalda del abrigo. Podrá joderme con su cinta de correr o con la musiquita de sus videojuegos de mierda, pero la satisfacción de pegarle un lapo en la espalda me devolvió la sensación de haber hecho las paces conmigo mismo.
Motivado por el recuerdo que me vino a la memoria, rescaté el mini juego para PC de Beavis and Butt-head, llamado "Hock-a-loogie", en el cual los susodichos consiguen puntos escupiéndole gargajos a la peña desde la ventana del instituto. El juego de marras es de 1996, con lo cual hace ya más de 20 años que jugábamos a esta puñetera basura que vicia como su puta madre desde el primer contacto. Vicia tanto como el  primer Tetris que salió en Gameboy, o como el Tennis aquel que se manejaba sólo con dos botones. Total, el caso es que me sigue pareciendo un juego tan bueno como me lo pareció entonces y os animo a echaros una partidilla. En la simplicidad de su manejo radica la clave de lo bueno que es. No te das cuenta y a los pocos segundos la mecánica ya te ha enganchado.
Beavis and Butt-head son la prehistoria de la etapa en la que vivimos ahora. Entonces no era común que se hicieran dibujos para adultos salvo contados casos como los de los Simpson o Ren & Stimpy. De hecho ni siquiera existía South Park cuando se estrenó "Beavis y Butt-head recorren América". No la he vuelto a ver pero estoy seguro que debe seguir siendo graciosa.
Recomendación por si jugáis: Cuando paséis un par o tres de niveles, fijaos si en la esquina inferior izquierda os aparece el gargajo con moco. Se escupe usando el botón derecho y, obviamente, te dan más puntos. 
AQUÍ os dejo el enlace para jugar online, que no va a ser todo "he venido a hablar de mi libro" XD
-R-

jueves, 22 de marzo de 2018

LOS ASPECTOS POSITIVOS DEL PENSAMIENTO NEGATIVO - ¿ES "LA MIERDAMORFÖSIS" EL MEJOR LIBRO DEL AÑO 2018?

Indudablemente lo es. Por lo menos para mí. Ayer noche lo estuve leyendo para corregirlo, no me debió llevar mucho más de un par de horas a lo sumo, y cuando terminé me di cuenta de que no solo es un libro muy bueno sino que además tiene un mensaje final claramente positivo y vitalista. En un principio pensaba abandonarlo, apartarlo del resto de la colección de Condiloma ediciones, pero ayer me di cuenta que sería un error hacerlo. El resto de la colección, y los libros que vengan después de este, no se entienden sin LA MIERDAMORFÖSIS. De verdad, me gustó mucho y puedo afirmar con rotundidad que es el mejor libro que he leído este año. Sí, he leído varios, entre ellos ese Skagboys de Irvine Welsh que aparece por ahí detrás y que, a mí que me perdonen, me parece una chusta. No es malo del todo, pero no volveré a invertir mi tiempo en leer 600 páginas tan improductivas. Lo único que recuerdo de todo lo que leí es cuando una tía le petaba el bullofas a Sickboy con un arnés de esos que llevan una polla de goma. Más que nada lo recuerdo porque ese capítulo no venía a cuento y estaba metido como con calzador; se nota que el autor quería meterlo de la forma que fuese. Ah, y otra cosa os digo con respecto a esta precuela de Trainspotting: No lo leáis. Es una completa pérdida de tiempo y parece que lo haya traducido Ramoncín. La jerga callejera que ostenta está más desfasada que los primeros discos de Mecano, jajaja.

Cero dramas, siempre esmáil
Ahora mismo coincide que también estoy leyendo "Coños como el de Marta" de Diana Aller. La verdad es que el título es muy bueno y no me extrañaría que se vendiera bien gracias a el, aunque la portada no sea nada del otro mundo. Cada día me debato entre la crítica y la envidia, pues igual que hay partes del libro que me parecen bastante reguleras también debo decir que encuentro algunos momentos de su libro que me han parecido muy buenos. Por intensos y por verdaderos. Como os decía, esos momentos que tiene de sublimación literaria me daban bastante envidia, como cuando eres guitarrista y ves que otro tío saca una canción mejor que tú, pero después de leer "La mierdamorfösis" me doy cuenta que no tengo nada que envidiarle a Diana. No lo digo por decir, me alegré mucho al comprobar que nuestro último libro supera con creces mi habitual crítica demoledora. Me quedé con muy buena sensación al terminarlo y, a decir verdad, apenas tuve que corregir unas pocas faltas de ortografía. Me eché a dormir satisfecho, como si hubiese batido un récord. 


El formato fanzine queda de puta madre
No se si quien lea La mierdamorfösis tendrá la misma sensación, pero me la suda cachísimo, a mí me parece un libro genial. Me dio por pensar que estaba a la altura de aquellos primeros libros de apoyo emocional que leía hace cosa de 10 o 15 años (previos al boom de la autoayuda) como "El caballero de la armadura oxidada", "¿Quién se ha llevado mi queso?" o "La sabiduría de la tortuga". No se puede decir que éstos sean buenos libros, pero sí se puede afirmar que aportan. Que los lees una vez en la vida y ya está, pero que dejan poso ni que sea de forma inconsciente. Pues bien, a mi parecer puedo incluir nuestro último trabajo en la lista de libros productivos. A mí por lo menos me ha servido mucho.

Por último, y retractándome, quiero dejarle claro a mi socio que donde dije 'digo' ahora digo Diego: Voy a incluir La mierdamorfösis, ni que sea de forma paralela, junto con el resto de la colección MARICONES DEL ESPACIO. El libro es bueno y se lo merece, ni que sea a modo de verso suelto. En la próxima entrada que escriba para el blog trataré de analizar, como de costumbre, los errores y aciertos de esta nueva publicación dentro de la habitual crítica a la que someto todos nuestros libros. Cuando haya corregido las últimas faltas de ortografía que he encontrado subiré el libro a nuestra página web, olimpo de las mejores novelas de literatura excremencial que se están escribiendo en el mundo.

Somos la vanguardia de la literatura mundial. Lamento que seamos nosotros los que os demos envidia ahora, pero como decía en alguna entrada anterior, la envidia es un indicativo, sirve para inflamar nuestro afán por mejorar. Hay que dar siempre lo mejor de uno mismo.

¡Viva Condiloma ediciones! ¡Los más perrones!

-R-

martes, 20 de marzo de 2018

ORGULLOSOS DE PERPETRAR UN SUICIDIO COMERCIAL - LA MIERDAMORFÖSIS

Decían los Nailbomb, en el título original de su disco en directo, que estaban 'orgullosos de perpetrar un suicidio comercial' cuando después de formar la banda sacaron un solo disco, dieron un solo concierto y después se disolvieron sin más. Bueno, obviamente era fácil para Max Cavalera cometer un suicidio comercial cuando su otra banda, Sepultura, estaba en la cresta de la ola, petándolo máximo, ocupando las portadas de todas las revistas de metal, vendiendo más discos que nadie y llenando más festivales que el resto de bandas de principios de los noventa. ¡Así claro que yo también cometería un suicidio comercial, no te jode! ¡Jajaja!


Bueno pues, con nuestro nuevo libro sucede más o menos lo mismo. Para qué nos vamos a engañar. Voy a sacrificar LA MIERDAMORFÖSIS en todos los sentidos. Para empezar, la idea que he tenido siempre con respecto a su publicación es que estuviese destinada a distribuirse totalmente gratis, fuera de cualquier pretensión comercial, y a poder ser en los círculos de fanzines y publicaciones independientes. También es fácil para mí desprenderme de ella, porque Maricones del espacio ya está comenzando a funcionar y La Mierdamorfösis no cumple con los requisitos mínimos para pertenecer a esta colección. Me refiero a que, aunque está escrita con el mismo estilo desenfadado y tiene su sordidez y su humor negro, esta nueva publicación ostenta un tono demasiado pesaroso y lastimero para mi gusto, con lo cual no debería incluirse junto con el resto de los Maricones. Hay que procurar no hacer lo mismo que hizo la discográfica EPITAPH, que traicionó sus raíces punk-hardcore cuando comenzó a editar discos de otros estilos. Está muy bien escuchar todo tipo de música y tal, no digo que no, pero está claro que si uno va a ver una peli de Rocky no espera ver romanticismo pastelero sino mamporros por doquier. Por eso considero que es importante no emponzoñar el concepto original de nuestra colección MARICONES DEL ESPACIO metiéndole libros de otras temáticas. Eso sería una cagada imperdonable a la altura de cuando Metallica sacaron el Load y dejaron a la peña con el culo torcido. De todas formas, dejando de lado el tema de cómo lo vamos a publicar, aunque todavía no lo he releído de nuevo tengo la sensación de que el libro es muy bueno pese al rollo bajonero. 

Mientras lo escribía me acordaba mucho de "Johnny cogió su fusil", precisamente porque la novela de Dalton Trumbo también abusa de la extrema sordidez hasta tal extremo que consigue invadirte con una tristeza y un desasosiego que es más propio de una pesadilla de las chungas. Antes incluso de terminarla ya sabía que acabaría así, con lo cual acepté que esta novela sería una novela gris y, como la de Trumbo, son de esos libros que aunque te hayan gustado te los leerás una vez y, a poder ser, nunca más. No sé el resto de los mortales, pero a mí por lo menos no me mola pasarlo mal o amargarme porque sí.

Por último, y a sabiendas de que puedo hacerme un poco cansino, quisiera recordar aquí que con este libro pretendo homenajear esa época primigenia del punk, el UK-82, en cuyo marco aparecieron unas formaciones que alcanzaron amplia repercusión a nivel mundial sin que por ello interviniesen las multinacionales del negocio musical. Una época pasada donde las creaciones respondían a aspiraciones de idealistas que quisieron contribuir con el progreso humano, sin por ello reparar en que apenas iban a vender una puta mierda.

Ese rollo ya no existe, porque todo el mundo se mueve por interés y con afán de llenarse los bolsillos, de ahí que ni que sea de una forma relativamente altruista, entreguemos LA MIERDAMORFÖSIS a su verdadero público. Yo mismo me encargaré de distribuirlo por las páginas donde se ofrezcan fanzines gratuitos de temática anarcopunk. Ya para terminar, incluyo una imagen de los cuatro álbumes que me acompañaron durante estos dos últimos años que he vivido un poco bajoneramente, ya sabéis, por la incertidumbre del cambio de trabajo, por el año terrible en el que mi hija apenas nos dejaba dormir y por la reciente pérdida de nuestra gata la Plasto. A la memoria de nuestra gata quiero dedicar el libro. La vida tiene eso, que te gustaría estar en plan "Cero dramas, siempre esmáil", como Áless Gibaja, pero es inevitable que haya épocas chungas en que lo pasas mal aunque no quieras.

¡Hala chavales, ánimo! Yo me saco la mierda de encima y se la enchufo a los demás, pa que se jodan. Podéis hacer vosotros lo mismo, jajaja.

-R-

viernes, 16 de marzo de 2018

MEMORIAS DEL SUBSUELO – MÉINSTRIM CONTRA ANDERGRAUN


¿Por qué los últimos discos de NOFX o de Bad religion no molan una puñetera mierda, si los primeros elepés que sacaron hace más de 20 años eran la hostia de buenos? Ese Ribbed espectacular, o el tremendo No control, o el infravalorado S&M Airlines, o el How could hell be any worse? que vale su peso en toneladas de oro. Tengo la respuesta a esa pregunta. Estas últimas semanas he estado reflexionando a propósito de la explotación del arte individual para dirigirlo al gran público, la transformación de la introspección en productos numerados de venta y la mercantilización de las ideas con fines lucrativos. Como decía Bernd Schuster “no hace falta dísir más”, y es que queda la mar de claro que en cuanto NOFX y Bad religion se montaron sus respectivas discográficas la excelencia de sus discos (que no la calidad empero) fue irremediablemente en total declive.

El otro día me di cuenta de que no soportaría hacer eso que hace Diana Aller, una de nuestras paisanas en la editorial, de acudir a firmas de libros y toda esa mandanga. No es que no me guste el contacto con los lectores; de hecho, mi socio el otro día coincidió en Freaks con un lector del Maricones y le hizo cantidad de ilusión que se deshiciera en halagos hablándole de lo mucho que le gustan nuestras publicaciones. Todo hombre se encuentra siempre desprotegido ante los halagos, y yo tengo muy claro que no aguantaría una presentación de esas en que te pones a firmar libros para peña completamente anónima que admira tu trabajo y tal. No va conmigo, y encima resulta que parece ser condición o aspiración recurrente de todos los escritores.

Otra meta común parece ser la de “ver tu libro en las estanterías de El Corte Inglés”, que es lo que me dijo Álex Salgado el otro día que le conocí. Esta última afirmación es la que me ha dado todavía más que pensar, ya sabéis, por el eterno dilema que supone pertenecer al círculo andergráun, donde puedes molar mucho pero en realidad te comes una mierda, o vivir en el méinstrim, donde de cara a la peña no molas una mierda pero puedes llegar a vivir del trabajo que más te gusta. Obviamente, uno puede pelear o incluso dejarse dar por culo con tal de superar la barrera del anonimato pero, ¿de verdad merece la pena?

Hace un par de años, cuando curraba en mi anterior empresa y estaba muerto de puto asco, soñaba con publicar un libro que me sirviera para ganar mucho dinero y me sacase de trabajar. Hoy por hoy, que trabajo en una buena empresa donde tengo tiempo incluso para escribir esta entrada, ya no necesito que mis libros me saquen de currar. Muy al contrario, lo que he encontrado en la escritura es una manera de ocio que me resulta constructiva, que me reporta muchas alegrías y que además me ayuda a conocer gente.

Total, que lo que saco en claro después de conocer cuáles son las metas dentro del mundo editorial es que nada de eso va conmigo. Ni la fama, ni las firmas, ni la repercusión mediática y ni tan siquiera los halagos para alimentarme el ego. No por ello me conformo con nuestra situación actual, de hecho se supone que Maricones manía debería estar llegando ya a las tiendas y está claro que si estamos en esto es por la pasta... pero todo eso me la sopla. Me mola escribir libros y lo hago sin prisas, sin ataduras, a mi gusto, sin estar pendiente de lo que la gente espera de mí. Lo hago mayormente para mí y también para los colegas. Por cierto, a propósito de los colegas, gracias a este nuevo hobby cada día tengo más.

En serio: La fama es una mierda. El dinero no sirve para nada. Pásatelo bien.

PD: Ya he terminado nuestro próximo libro, la portada y la contra incluso. Ha quedado de puta madre. La semana que viene lo imprimiré, lo leeré para corregirlo por última vez y luego lo subiré a la red. Ya os contaré en las próximas entradas qué rollo tenemos previsto para la siguiente publicación. Tal como reza el título de esta entrada, nuestra idea es conquistar los verdaderos bajos fondos de la autoedición. 

Desde abajo.

-R-

martes, 6 de marzo de 2018

LO BUENO, SI BREVE... MI OPINIÓN SOBRE "COMMANDO" de JOHNNY RAMONE

En total contraste con la biografía insustancial que le escribieron a Lemmy, creo poder afirmar con rotundidad que Commando es un libro de putísima madre. Tal como podéis apreciar en la foto estuve leyendo el libro en mi ebook reader, un aparatejo que mis viejos me regalaron un año por mi cumple a sabiendas de mi conocida afición por leer. Obviamente detesto esos cacharros puesto que, como os decía, a mí me gusta leer. No lo había usado nunca. En serio. Tuve que buscarlo durante toda una tarde porque era la primera vez en diez años que lo iba a utilizar, de hecho poco después de que me lo regalaran se lo dejé al Juanan y él fue el único que hasta ahora le había sacado un poco de provecho, para leer sus libros de Terry Pratchett, Asimov y los de Juego de tronos cuando no los conocía ni su padre. Total, que me bajé el libro en EPUB para leerlo por la patilla porque en este caso consideraba un atraco a mano armada el pagar 21 euros del ala por un libro de 200 páginas, escrito con una letra de tamaño de parvulario y lleno de fotos. Los de la editorial Malpaso me tendrán que perdonar, pero es que a simple vista parece el típico caso en que te venden un libro que bien podría tener 40 páginas y te lo maquetan en plan diáfano para poder darle al libro un grosor aceptable, justificando así los veinte pavos que te van a sangrar. Bueno, pues que sepan que después de leerlo he decidido comprarlo. Commando se merece estar en mi estantería junto con la biografía de Ozzy, la de John Lydon y ese que se llama "Por favor, mátame" o algo por el estilo.

Lo primero que puedo destacar favorablemente del libro es que tiene la verdadera esencia de Johnny: Es conciso, va al grano y no se esconde nada porque no necesita hacerlo. Al compararlo con el de Lemmy he podido comprobar con entusiasmo que Commando no adolece de las carencias que tenía el anterior. El libro tiene una progresión lineal y, pese a que se puede decir claramente que es muy corto, no se deja nada en el tintero. Sucede exactamente igual que con las canciones o los discos de Ramones: Son cortas/os pero intensas/os. De hecho lo leí en dos noches.

Lo que sacamos en claro después de leer el libro es que Johnny era el currante, el que se encargaba de sostener el verdadero peso de la banda. Los tres primeros discos, donde él todavía preservaba el liderazgo, contienen su verdadera sustancia. Luego nos explica que en cuanto Tommy dejó la batería y se metió por medio el guarreras de Phil Spector todo se les fue a la mierda. Por cierto, me encanta que hable sin tapujos sobre lo muy negrero y déspota que era el sujeto ese en cuestión, me recordó a la entrevista aquella de Quincy Jones. Por lo visto, cuando entró Marky a la batería Joey y Dee Dee se aliaron para tomar conjuntamente las decisiones que afectaban a la banda y, claro, en cuanto tenían que votar democráticamente Johnny solía salir perdiendo. Como no llevaba bien eso de no poder mandar, se dejó hacer y se concentró en su objetivo: Ir haciendo conciertos, que era lo que a él le molaba, y recaudar un millón de dólares para poder jubilarse tranquilamente.

El pragmatismo es en todo momento la corriente sobre la que Johnny Ramone apoya lo que sucede en su vida, no es la típica estrella del rock con trastornos y adicciones. Como siempre, es de agradecer que alguien nos de una visión distinta de lo que es el negocio de la música. Hay un momento durante la narración, ya para lo último, donde llega el punto en que Ramones comienzan a triunfar de verdad ganando buenas perras en sus conciertos y Johnny no tiene ningún problema en hablar abiertamente de cuánto recaudaban en todo momento.

Lo dicho, por lo muy conciso que es, por cómo habla de sus relaciones con los demás y por lo amable de su redacción no puedo sino recomendar Commando para que la gente que vive idealizando el circo del rock se de un baño de realidad. A mi socio le encantará descubrir que la película favorita del susodicho es "La cosa", y mención especial merece el último apartado del libro donde Johnny reseña todos los discos de Ramones. Aunque lo hace de forma breve, me parto el rabo cuando dice que tal canción o tal otra le parecen una mierda porque coincido con casi todo. Tal vez no fuese un genio creativo como eran Dee Dee y Joey, pero lo que es seguro es que el guitarrista de Ramones tenía claro qué era lo que le gustaba y qué era lo que no.

Y bueno, la otra semana estuve discutiendo con mi socio acerca de publicar este artículo, donde abiertamente me exponía a reconocer que me bajé el libro por la patilla y tal. A mí me suda el nabo, claro está, ya que si regalamos todos nuestros libros es precisamente porque yo no creo en esa mierda de la privatización cultural con fines lucrativos. La verdad es que a diferencia de los discos, que ahora me bajo un montón y antes me los grababa en cassette, éste es el primer libro que me bajo y me leo en EPUB. El Landser y yo tuvimos la típica discusión sobre la piratería, donde yo le sacaba a relucir el argumento aquel sobre el disfemismo y las connotaciones negativas que se atribuían a dicha palabra sólo por llamarlo "piratería" (ese diálogo que venía incluido en una disco de Tote King) y él me sacaba a relucir que ahora estamos en el bando contrario y no podemos hacer apología de las descargas ilegales cuando teníamos a nuestro alrededor gente que se mueve claramente por intereses comerciales. Si os parece, dejémoslo aquí. Yo por mi parte acepté en su día acatar las reglas del juego y, bueno, ya veremos cuántas veces más tendré que discutir para que las cosas se hagan como es debido. Es por eso por lo que me identifico con el trabajo de Johnny Ramone, al margen de lo musical fue un luchador y un currante. Me meo yo en la peña vaga que espera a que las cosas le caigan del cielo.

Me quedo con una frase suya muy sencilla pero muy verdadera que dice así: Creía que en este negocio si eras bueno te iba bien. Pero no es cierto.

Gracias, amigos de Malpaso, por una edición tan magnífica de este libro. Prometo comprarlo.

-R-

lunes, 26 de febrero de 2018

LITERATURA EXCREMENCIAL - LÍDERES INDISCUTIBLES DE LA LECTURA EXTREMA

Hoy por fin se me ha ocurrido cómo podría definir el trabajo que hacemos. Estaba intentando explicarle a Elena la diferencia que existe entre nuestras publicaciones y los libros de los demás cuando he llegado a la conclusión de que lo que nosotros hacemos, a parte de 'una puta mierda', podría considerarse 'Literatura excremencial', o lo que vendría a ser lo mismo, nuestros libros son a la literatura lo que el Death metal sería a la música.
 
También hoy andaba pensando que, como editorial, Condiloma ediciones aparece para dar salida a nuestros retoños y tal, pero lo que molaría de verdad es que con el tiempo nuestro proyecto fuese cada vez más amplio: una verdadera editorial que diese cabida a otros escritores que quisieran publicar sus libros chungos con nosotros, siempre en la línea del humor negro y la tralla del Maricones. Así podríamos conocer a otros autores que escribieran la misma mierda, y podríamos también echarles un cable para que supieran cómo sacar adelante sus proyectos y todo eso.
 
Sólo es pensar por pensar, claro, aunque la llegada inminente de nuestros libros al mercado literario me hace fantasear ya con nuevos horizontes. Hoy mismo le han llegado a Lucía de Autoengaño los 100 primeros ejemplares que irán destinados a venderse en las tiendas. Echando la vista atrás parece mentira que lo hayamos conseguido. Es por eso por lo que pienso que sería justo que nuestro propósito debería ser el de ayudar a quienes quieran hacer algo como lo nuestro y contribuir con el desarrollo del género que nosotros mismos hemos creado. Todo se andará.
 
¡Larga vida a la literatura excremencial y larga vida al Maricones del espacio!
 
-R-

miércoles, 21 de febrero de 2018

SI TE GUSTÓ LA PELÍCULA, NO TE LEAS EL LIBRO - "LEMMY, LA AUTOBIOGRAFÍA"

Insustancial. Si tuviera que definir con una sola palabra el libro "Lemmy, la autobiografía" diría que es claramente insustancial y que si eso es todo lo que han podido escribir sobre él, desde luego, no le hace ninguna justicia. 

A vosotros, que habréis llegado hasta este artículo porque estaréis deseando leer una buena crítica sobre el libro que han escrito de vuestro cantante preferido, no os digo que no lo compréis, porque leo muchos libros al cabo del año y puedo aseguraros que éste no está tan mal... pero vamos, que la portada promete una autobiografía y el libro adolece precisamente de la falta de profundidad que, por otra parte, debería tener cualquier biografía. Si sois de los que os aburre leer, hacedme caso: Con veros el documental que le hicieron a Lemmy en 2010 y leer la entrada de Wikipedia sobre Motörhead hay más que suficiente. De hecho eso es todo lo que aporta el libro. Pero dejad que desarrolle un poco en qué baso mi reseña/crítica y qué es lo que vais a encontrar en esta publicación:

Aunque está dividido por capítulos con títulos muy sugerentes, olvidad dichas referencias. De hecho, los títulos nada tienen que ver con lo que vais a leer. El libro está dividido en dos mitades que están muy bien diferenciadas gracias a la sección de fotografías a color que se encuentra en las páginas centrales: La primera parte es la buena, la segunda parte es la aburrida. 

La primera parte incluye pinceladas de la juventud de Ian Kilmister, sus primeros años en Hawkwind y su posterior triunfo comercial con Motörhead hasta la llegada del Ace of Spades. Obviamente todo está muy bien traído, porque está escrito por un escritor profesional, y por supuesto que ésto es lo que queríamos leer cuando comenzamos con el libro... pero como os decía todo está contado como muy por encima. 

De hecho, fijaos si está contado por encima: recuerdo que hay un momento donde Lemmy cuenta que de joven dejó embarazada a una chica y, como no la dejaron abortar porque de aquellas está claro que no había la permisividad que existe ahora, los padres de la chavala entregaron al niño a un orfanato nada más nacer. Sí, y ya está. Luego el pavo nos cuenta que, años después, la chavala se puso en contacto con él para decirle que había encontrado a su hijo y que estaba muy ilusionada... cosa que parece ser que al susodicho le dio bastante igual. 

Qué sí, que vale, que el libro va de Lemmy, y que nosotros de Lemmy (el personaje) en realidad sólo esperamos que se comporte como un cantante de rock... Pero a mí un detalle como ese me causó muchísima tristeza. No sé a vosotros, pero personalmente pienso que un tema así no se me ocurriría tratarlo con tantísima frialdad. 

Bueno, pues así con todo. A eso es a lo que me refería, es una autobiografía de puro plástico, como si le preguntas a alguien si están buenas tales galletas y en lugar de describirte el sabor se pone a leerte la lista de los ingredientes que se indican en la caja. Diría que de las cinco biografías que he leído últimamente, que son la de Ozzy; la de John Lydon; la de la Veneno; la de Pablo Carbonell y la de Lemmy, puedo afirmar que esta última es, con diferencia, la más floja de todas.

Pues eso, luego la segunda parte va perdiendo fuelle y no es más que una cronología de las entradas y salidas de los miembros de Motörhead en los años consecutivos. El mismo Lemmy reconoce resignado que Ace of spades fue la cima de su carrera y que a partir de ahí, por muchos discos nuevos que sacase o muchas canciones nuevas que escribiese, la gente siempre les pedía el mismo repertorio en los conciertos. 

La verdad, me leí el libro en tres o cuatro noches y, aunque sí puede decirse de él que es ameno, bajo mi punto de vista creo que le falta muchísima sustancia. El otro día leí una entrevista a Quincy Jones de apenas ocho o diez párrafos en internet y os puedo asegurar que tenía mucho más contenido que este. Lo dicho, no creo haber encontrado al Lemmy de verdad sino a una de esas figuras de resina que se les regala a los cuñados frikis para que la pongan en la estantería. Para mí esto no es una biografía, es sólo propaganda, así que yo por mi parte no os recomiendo que os gastéis la pasta en comprar "Lemmy, la autobiografía". 

Eso sí, si os lo regalan pues tampoco les hagáis un feo.

-R-